jueves, 28 de abril de 2016

El ataque a un hospital apoyado por Médicos Sin Fronteras en zona rebelde de Alepo causa 27 muertos

El mediador de la ONU pide a Putin y Obama que intervengan para salvar la tregua.

La esperanza de paz en Siria camina al borde del abismo tras la reciente escalada de ataques que han socavado un cese de hostilidades en vigor desde hace dos meses. En los bombardeos aéreos que causaron este jueves al menos 27 muertos en el hospital Al Quds de Alepo, respaldado por Médicos sin Fronteras (MSF), perdieron la vida tres niños y tres doctores, entre ellos el último pediatra que quedaba en la zona rebelde de la ciudad. La mitad de las víctimas perecieron al desplomarse un edificio colindante, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, que no identificó los aparatos atacantes, aunque solo el régimen de Damasco y sus aliados rusos cuentan con aviación de combate en el conflicto. Bombardear un hospital es un crimen de guerra.




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