sábado, 23 de julio de 2016

El último beso: voluntarios ante la muerte

Decenas de personas acompañan cada día a enfermos que reciben cuidados paliativos. La empatía y la capacidad de escucha son dos cualidades fundamentales en su labor.

Siempre hay una historia detrás que te acerca a esa realidad. Para Bárbara Franceschi fue la muerte de su hermano de 14 años lo que la situó ante la imperceptible línea que separa la vida de la muerte, "ese umbral en el que estamos todos". Ella sabe que el beso más difícil no es el primero, sino el último, "porque no habrá otro después", y por eso colabora ayudando a enfermos terminales y a sus familias a afrontar el momento de cruzar de un lado al otro de la línea. Un viaje del ser al recuerdo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario