domingo, 31 de diciembre de 2017

Comer uvas es la tercera causa de asfixia en menores de cinco años

Los médicos advierten de que las uvas, por su forma y textura, pueden provocar una obstrucción en las vías respiratorias y "si no se actúa de forma rápida, pueden llegar a provocar la muerte".

Ante la cercanía de la Nochevieja y la tradición de comer las doce uvas para dar la bienvenida al nuevo año, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) ha advertido que comer uvas enteras -con piel y pepitas- es la tercera causa de asfixia en menores de cinco años, y, por tanto, el 31 de diciembre hay que estar pendiente a medianoche ante el riesgo de atragantamiento entre los más pequeños.

"Esta fruta, por sus cualidades en cuanto a su forma y textura, puede provocar una obstrucción en las vías respiratorias y, si no se actúa de forma rápida, puede llegar a provocar la muerte", asegura el doctor Raimundo Gutiérrez Fonseca, vicesecretario general de la SEORL-CCC, quien reitera que, esta frutas "puede deslizarse en la boca del niño de forma involuntaria, sin ser masticada, y actuar como tapón en las vías aéreas, impidiendo la respiración".

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